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Mala salud de hierro

David matarranz 01La Tía Reme siempre estaba enferma. Cuando no era una cosa era la otra. La pobre no tenía remedio. Siempre había alguna vecina que decía que esta mujer cualquier día se nos muere, como puede hacer frente a tantas enfermedades, y todas tan graves.
Lo cierto, es la Tía Reme, no dejaba de ir a funerales. Iba enterrando a todos poco a poco, y ella con sus achaques y enfermedades graves, que a veces la dejaban una temporada en el hospital, pero luego salía adelante. Muchos decían que era su constitución o su genética, pero la realidad era que no se moría porque tenía una familia corta pero que la quería mucho, y claro no era plan defraudarla con un fallecimiento. La  Tía Reme tenía una mala salud de hierro.
Y alguno dirá que a que viene esta historia en una web de periodistas deportivos. A mi es que la Gimnástica Segoviana me recuerda mucho a la Tía Reme. Siempre mala y siempre al borde del funeral, pero lo cierto, es que al igual que ella, la Sego tiene una mala salud de hierro.

Así anda la cosa en la Gimnástica, renqueante, con una familia corta, pero que la quiere mucho, y claro no es plan morirse para dejar a todo el mundo colgado. El único problema, es que un día se muere de verdad y casi ni nos enteramos.
No es la mejor época, la crisis económica está golpeando duro, y el deporte y el fútbol no es una excepción. Yo creo que no todo es cuestión de dinero. El problema de la Sego, como le pasa a la Tía Reme, es de los doctores que la atienden, y ya les han tratado unos cuantos. La mayoría empiezan bien el tratamiento, pero con el tiempo o se cansan o se vuelven locos, y claro los tratamientos si se dejan…. pues luego vienen las complicaciones.
Estoy deseando que algún día llegue un doctor de esos que no tiene título de universidad prestigiosa, y que incluso con remedios caseros y no que sean muy caros ponga las cosas en su sitio. Si no es cuestión de mejore la salud como una chavala de 20 años, pero por lo menos que no esté al borde de la muerte. Y es lo que tiene una entidad de 85 años, que los achaques pesan mucho y últimamente más.
Solo deseo que esa mala salud de hierro sirva como punto de partido de un tiempo de renovación e ilusión, de empezar a hacer las cosas con trabajo y con mesura, y revivir la ilusión de otras temporadas. Su familia, corta pero muy fiel se lo merece, no es otra que la afición gimnástica. Feliz 85 cumpleaños Gimnástica Segoviana… y que cumplas muchos más.

David Matarranz Casado