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¿Así que han pasado treinta años?

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Ni uno más ni uno menos, ese es el tiempo transcurrido desde aquel histórico enfrentamiento en la División de Honor de futbol sala entre los dos equipos segovianos, pioneros de este bello deporte en nuestra ciudad: el Club Deportivo la Escuela y el Club de Amigos Vogue. Desde la atalaya que te ofrece el paso de los años, parece que lo de menos es recordar el resultado de aquel partido, celebrado en el mes de enero de 1984 en el pabellón de los Hermanos Maristas, especialmente para nosotros que fuimos el equipo perdedor. Lo verdaderamente importante es que allí estuvieran dos equipos de Segovia compitiendo con las mejores formaciones nacionales, en el inicio de una bonita aventura que llevaría al futbol sala a convertirse en una de las mayores referencias de la historia deportiva de nuestra provincia.

Dos equipos en donde la amistad de sus integrantes, era el elemento que predominaba y el corchete que abrochaba a uno y a otro grupo. Amistad que procedía de los años compartidos, bien en las filas de la Gimnástica Segoviana, o bien del añorado Club Deportivo Acueducto, como era nuestro caso. Lejos estaba en aquellos momentos, poder imaginar el desarrollo profesional que llegaría alcanzar este nuevo deporte. Nosotros realizábamos los desplazamientos en vehículos particulares que rotábamos cada domingo, y gracias al inestimable apoyo económico de Félix y Paco, que regentaban en aquellos años el disco pub Voque, no se nos arrimó excesivo dinero a nuestra costa. Lastima que no pudiéramos devolverles dentro de la cancha, el entusiasmo que ellos siempre mostraron desde fuera, espero que este agradecimiento tardío les pueda compensar en parte de lo mucho que nos dieron.
Sería injusto hablar de los pioneros del futbol sala en Segovia, sin acordarse de los otros equipos con los que compartíamos esta nueva afición en el inicio de la pasada década de los ochenta: Annisa, Minerva, Hogar Tapicerías, Ada Brujas, Masport, Maybe, 7ª Avenida, Lobos, La Tertulia, El Molino, Oja Blanca, Caja Nava, Don Camilo, Salem y algún otro que mi memoria no recuerda, nos citábamos los fines de semana y en horario nocturno, en las viejas instalaciones del pabellón Enrique Serichol donde configuramos entre todos, aquella competición provincial de la que salimos la Escuela y nosotros –Cromados Segovia- nos llamábamos en ese momento- para representar a Segovia en la nueva competición que se estaba fraguando a nivel nacional, con el nombre de Primera Liga Pro-Federación Española de Fútbol Sala. Esto ocurría en la temporada 1983/1984.
Como ya se ha dicho, casi todos procedíamos del futbol once y el fútbol sala nos ayudaba a matar el gusanillo de la nostalgia, casi recién estrenada, de las botas de tacos, más bien de multitacos, porque ninguno de nosotros llegó a tiempo de disfrutar de las verdes praderas de la Albuera; muy por el contrario, algunos venían quemados por la cal del vetusto Peñascal (no hay ni rima forzada ni metáfora alguna). Cansados de pasar la tarde y parte de la noche de los domingos, regresando de aquellos largos desplazamientos que les llevaban a jugar a Torrijos, Sonseca, Almagro, Manzanares y otros poblachones manchegos similares, mis amigos del Vogue colgaron prematuramente aquellos borceguíes para acabar calzando, solo unos años después, las zapatillas con las que intentaban golpear otro balón más pequeño, hecho a escala del nuevo escenario en el que a partir de entonces representaban sus perdidos anhelos futbolísticos. Si ello sirvió para empujar al fútbol sala en Segovia a la dimensión que luego llegaría alcanzar, podemos sentirnos satisfechos del camino iniciado.
Solo resta agradecer a la Asociación Segoviana de la Prensa Deportiva y particularmente a Álvaro Gómez, experto conocedor del fútbol sala en Segovia, por traernos ahora el recuerdo de aquella efeméride, que nos agradará compartir con nuestros antiguos rivales y a pesar de ello, amigos del C.D. La Escuela. Club éste, que a la sombra de la tristemente desaparecida Caja Segovia –a la que tanto hemos debido los segovianos- llegó a alcanzar, con el transcurso del tiempo, el más alto reconocimiento deportivo a escala nacional e internacional. Gracias de verdad, por despertar en nuestra memoria aquellos evocadores recuerdos.

JESUS FUENTETAJA SANZ.
Fue entrenador del C.D.Amigos Vogue (antes Cromados Segovia).